Sueño de calidad

Cuidar la calidad de tu sueño y tener un estilo de vida que permita un adecuado descanso nocturno, podría actuar como factor protector frente al desarrollo de patologías como el Alzheimer.

Sabemos que es durante el sueño (y en concreto durante la fase de sueño no REM o profundo), cuando el LCR (líquido cefalorraquídeo) que baña nuestro Sistema Nervioso Central, «se limpia» de aquellas sustancias que le resultan tóxicas tales como la proteína Beta amiloide y Tau, la cuales se encuentra en concentraciones aumentadas en biopsias cerebrales de pacientes con enfermedad de Alzheimer. Este sistema de «limpieza», denominado glifático, precisa que aquella fase del sueño conocida como no REM (o sueño profundo) sea óptima.

Cenar no más tarde de las 20.00h dejando un mínimo de dos horas antes de irte a la cama, exponerte al sol y realizar actividad física son factores claves y necesarios para dormir bien y que nuestro sistema glifático pueda ejercer correctamente sus funciones.

Tener calidad de sueño no es gratis, como todo en la vida requiere vivir en concordancia con aquello que esperan nuestros genes: contraste luz (día) -oscuridad (noche), movimiento físico y ayuno nocturno.

Mantén en forma a tu cuerpo y tu mente!

Los seres humanos tenemos una gran capacidad de memoria procedimental o motora, es decir aquella destinada a almacenar la ejecución de movimientos (montar en bici, realizar un peso muerto, conducir…), de tal forma que una vez hayamos consolidado ese movimiento en nuestro cerebelo, somos capaces de realizarlo casi de forma automática. Si recuerdas la primera vez que intentaste hacer una sentadilla o tu primera clase de conducir, seguramente apreciarás que estabas mucho más pendiente de tus actos de lo que lo estás ahora cuando realizas la misma acción.

Ello se debe a que más de la mitad del tejido neuronal de nuestro cerebro está dedicado a que aprehendamos (es decir fijemos, captemos) acciones motoras. Otra prueba más de que estamos diseñados para movernos, no sólo por su impacto a nivel físico y hormonal sino también por su efecto a nivel cerebral (movernos y aprehender nuevos ejercicios, actividades… permite que nuestro cerebro se «ejercite» y mantenga joven (por ej. la actividad física promueve la síntesis de BDNF, una proteína que estimula la plasticidad neuronal así como la génesis de nuevas neuronas).
Así que ya sea con yoga, calistenia, patinaje… mantén en forma a tu cuerpo y tu mente!

Síntomas del Síndrome premenstrual

Si con la menstruación o en relación a ella (segunda mitad del ciclo), presentas cefalea, dolor/hinchazón abdominal, candidiasis de repetición, alteraciones en la duración del ciclo etc deberías preguntarte cómo se encuentra tu intestino, tu microbioma y tu hígado entre otros.

El problema no reside en tus ovarios, sino que es consecuencia de una reducción o saturación de los mecanismos de detoxificación/metabolismo hepático, además de la existencia de disbiosis, hiperpermeabilidad intestinal etc

Los anticonceptivos NO son la solución, por el contrario agravan la causa del problema (disbiosis intestinal/genitourinaria, saturación de los mecanismos de «depuración» (hepático, renal), por plásticos, pesticidas, fármacos…) En el mejor de los casos ocultarás que algo no va bien al menos… durante un tiempo o en lo referente a esa sintomatología, pero muy probablemente aparecerá otra clínica (alteraciones del hábito intestinal, infecciones de orina, molestias digestivas, insomnio…) cuya etología es la misma (hiperpermeabilidad intestinal, disbiosis…). No busques atajos ni mires hacia otro lado. Empoderate. Coge las riendas de tu salud, implícate en su recuperación y mantenimiento. Estar sano en nuestro mundo actual requiere «trabajar» día a día en ello.