Paciente como parte activa del tratamiento

En la facultad nos enseñan que el abordaje terapéutico de los pacientes, se compone de dos «tipos» de tratamientos: El archiconocido tratamiento farmacológico y el tratamiento médico. Éste último es el que engloba todas aquellas estrategias terapéuticas que no implican la toma de fármacos (por ej. alimentación), pero que tiene iguales o incluso superiores efectos a nivel tanto de prevención como de resolución de patologías. Posteriormente cuando empiezas las prácticas y más tarde la residencia, compruebas que nos hemos olvidado de esa parte esencial del tratamiento de los pacientes y que en consecuencia, hemos contagiado a éstos de una idea muy peligrosa: Todo se soluciona/previene con fármacos y pruebas. Nada más lejos de la realidad.

Del mismo modo que un fármaco o fitoterápico, puede ser clave en un momento concreto de la enfermedad, el tratamiento médico tendrá la misma o en ocasiones mayor transcendencia.

Empecemos a recordar todos (profesionales sanitarios y pacientes) que el tratamiento y la prevención también es alimentación (específica a cada patología), mindfulness / meditación, gestión de estrés, exposición solar, actividad física, contacto social, un abrazo de nuestros seres queridos…
El tratamiento médico es la base de la prevención y de la curación en la mayoría de patologías crónicas, empodérate y descubre con la Medicina Integrativa que como paciente eres una parte activa del tratamiento.