ADN y salud. Epigenética

Quizás te suene raro pero tu no eres tu ADN, sino más bien el resultado de la interacción de tus genes (tu ADN) con tu entorno, tus hábitos (alimentación, descanso nocturno, actividad física…). Esto abre un camino esperanzador puesto que implica que no estamos condenados a padecer/desarrollar todo aquello «escrito» en nuestros genoma.
¿Cómo es esto posible? Pues si hacemos una analogía con la escritura, podríamos decir que los genes serían las letras que conforman el abecedario y la epigenética el formato que le damos a dichas letras, es decir si las escribimos en mayúsculas, minúsculas, negrita… No es lo mismo escribir una palabra en mayúsculas y negrita que en el tamaño más pequeño posible y sin resaltar. La epigenética, es lo que determina que algunos genes se expresen o por el contrario permanezcan en silencio.
La epigenética es el motivo por el que de dos abejas con un ADN prácticamente idéntico, una termina transformándose en la abeja reina y otra en la obrera, en este caso es la alimentación de la abeja lo que determina que se expresen aquellos genes que hacen que la abeja evolucione a reina u obrera.

Del mismo modo, dos humanos gemelos univitelinos (es decir clones o idénticamente genéticos), pueden padecer distintas patologías según su entorno, hábitos de vida etc. De ahí la importancia de no caer en el tópico «como mi abuelo, mi padre… eran diabéticos yo he desarrollado diabetes tipo 2», no, más bien sería que como tú abuelo y tú padre eran diabéticos, es posible que tengas ciertos genes que «predispongan» a diabetes tipo 2, pero son determinados factores de tu forma de vivir y de relacionarte con tu entorno los que han hecho que esos genes se activen y pasen de estar en letras minúsculas y en tamaño 2, a letras mayúsculas tamaño 20 y en negrita. Puedes tener los mismos genes, pero si tu relación con el entorno y tus hábitos son otros NO desarrollarás diabetes mellitus 2.

Actualmente sabemos que patologías como el cáncer, diabetes mellitus tipo 2, Alzheimer y epilepsia, tienen un marcado componente epigenético.

Pero cómo es posible? Por poner un ejemplo, os diré que la vitB12y el ácido fólico, son fuente de grupos metilo para nuestro organismo y que dichos grupos metilos permiten a nuestro cuerpo silenciar determinados genes que de activarse podrían contribuir por ej al desarrollo de determinadas patologías.

Un motivo más para empezar a implicarte y tomar responsabilidad en tu salud, es que los cambios epigenéticos se transmiten a la descendencia e incluso cambios epigenéticos que en nosotros no han llegado a manifestarse con «gran intensidad», lo harán con más fuerza en generaciones venideras (hijos, nietos, bisnietos…).

Nuestra calidad de vida y salud está en gran parte en nuestras manos, así que vive de modo que te conviertas en la mejor versión de ti mism@. Se abeja reina!