Sueño de calidad

Cuidar la calidad de tu sueño y tener un estilo de vida que permita un adecuado descanso nocturno, podría actuar como factor protector frente al desarrollo de patologías como el Alzheimer.

Sabemos que es durante el sueño (y en concreto durante la fase de sueño no REM o profundo), cuando el LCR (líquido cefalorraquídeo) que baña nuestro Sistema Nervioso Central, «se limpia» de aquellas sustancias que le resultan tóxicas tales como la proteína Beta amiloide y Tau, la cuales se encuentra en concentraciones aumentadas en biopsias cerebrales de pacientes con enfermedad de Alzheimer. Este sistema de «limpieza», denominado glifático, precisa que aquella fase del sueño conocida como no REM (o sueño profundo) sea óptima.

Cenar no más tarde de las 20.00h dejando un mínimo de dos horas antes de irte a la cama, exponerte al sol y realizar actividad física son factores claves y necesarios para dormir bien y que nuestro sistema glifático pueda ejercer correctamente sus funciones.

Tener calidad de sueño no es gratis, como todo en la vida requiere vivir en concordancia con aquello que esperan nuestros genes: contraste luz (día) -oscuridad (noche), movimiento físico y ayuno nocturno.