Medicina preventiva e integrativa

No existe medicina más potente que la prevención, la medicina preventiva esa que tantas vidas ha salvado y continúa salvando mediante higiene, vacunas… es actualmente la más olvidada. Sólo nos preocupamos de algo cuando ese algo ya está presente ya sea con dolor, infecciones, insomnio… Si bien existen en nosotros una serie de factores que no podemos modificar tales como sexo, edad… que nos predisponen a determinadas patologías, si podemos actuar sobre la mayoría de factores que determinan el desarrollo o no de una enfermedad.


La epigenética, dedicada al estudio de cómo la interacción de nuestros genes con el ambiente determina la expresión o no de los mismos, nos está ayudando a identificar, qué hábitos de vida, alimentos, suplementos, fármacos… pueden hacer que la balanza se incline a favor de nuestra salud, impidiendo que genes responsables de determinadas enfermedades no se expresen o dejen de hacerlo. Recuerda que la genética predispone pero no determina o dicho de otro modo, la genética carga el arma, pero son nuestros hábitos la que la disparan.

Hipócrates decía que las enfermedades no nos llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeños pecados diarios contra la naturaleza. Cuando se hayan acumulado suficientes pecados, las enfermedades aparecerán de repente.
Se haya desarrollado o no una patología, en la mayoría de casos está en nuestras manos poder resolverla y/o mitigarla.