Las emociones y nuestra salud

Si bien gran parte de nuestra salud se mantiene desde fuera, la totalidad de ella se genera en el interior, ese «espacio» misterioso en el que habita nuestro yo más auténtico. Aunque no es algo material que pueda verse o tocarse, si que puede sentirse, percibirse. Aprender a cuidar y escuchar esa parte de nosotros, es clave para estar sanos.

Las emociones constituyen una de las vías de comunicación más «fiables» con nuestro «yo interior». Si no nos paramos a escuchar o no nos permitimos sentirlas, se convertirán en disruptores que activarán los ejes de estrés de forma constante, impidiendo a nuestro sistema inmune llevar a cabo su proceso de regeneración adecuadamente al causarnos por ejemplo insomnio.


Permítete sentirte solo, triste, feliz, pleno, realizado, temeroso… ESCÚCHATE! Siéntete y aprende a reconocer que mensaje te está mandando tu cuerpo con el fin de que cambies o mantengas, alguna conducta, pensamiento… Acepta que vivir es estar instalado en la incertidumbre, permítete convivir con ella sin más objetivo que vivir y ser tan solo tu, ésto hará posible que recuperes seguridad y que tus ejes de estrés se relajen, volviendo tu cuerpo a su equilibrio natural. Recuerda que vivir es un proceso de aprendizaje en el que cometer errores es casi imprescindible, aprende de ellos, pide perdón si así lo sientes y quiérete por todo ello.